Una notificación de Hacienda anunciando una próxima inspección, un acta de liquidación elevada a delito o peor aún, una citación penal, sin duda acarrea un gran temor.
Ante la incertidumbre de que un delito de fraude fiscal haga tambalear tu estabilidad económica, reputación profesional y libertad personal, lo mejor es contar con un equipo de abogados que creen una estrategia de defensa o protección real de patrimonio, de acuerdo al caso.











