Ya es suficientemente duro haber perdido un ser querido como para ponerse a investigar cómo se debe repartir su patrimonio. Pero más lamentable es que la familia se entere en pleno duelo que no se puede repartir la herencia como uno quiera, ya que la ley no lo permite hacer así.
A este respecto, entra en juego lo que se conoce como tercio de libre disposición en una herencia, un concepto que debes conocer para planificar tu voluntad, evitando conflictos entre tus herederos.











