¿Qué es el delito de usurpación o suplantación de identidad?
Además, es necesario que exista una voluntad de obtener algún beneficio o de causar un perjuicio a la persona suplantada. Por otro lado, también es importante resaltar que la identidad debe corresponder a una persona real, ya esté viva o fallecida. Hoy en día, este tipo de conducta se observa frecuentemente en internet, por ejemplo, al crear perfiles falsos en las redes sociales o al hacerse pasar por otra persona. Aunque también se usa para realizar fraudes económicos o realizar trámites administrativos para obtener beneficios indebidos o evitar responsabilidades.
Regulación en el Código Penal: artículos aplicables
En España, este tipo de delito no siempre aparece con la denominación exacta de suplantación de identidad, ya que puede encuadrarse en distintos preceptos del Código Penal. Su aplicación dependerá principalmente de la forma en la que se haya producido la suplantación y de la finalidad que persiga quien la comete.
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Diferencia entre usurpación de estado civil y suplantación digital
El desconocimiento en esta materia lleva a utilizar estos términos como sinónimos, a pesar de que no son exactamente lo mismo. Aunque desde el punto de vista jurídico, ambos implican hacerse pasar por otra persona, se diferencian principalmente en la forma en que se comete la usurpación y en su tratamiento dentro del Código Penal.
- Usurpación de estado civil. Supone asumir de forma completa la identidad de otra persona real y actuar públicamente como si fuera ella. Este delito puede conllevar penas de prisión.
- Suplantación digital. Se da principalmente en internet, como al crear perfiles falsos o usar datos ajenos en las redes sociales o plataformas online. No siempre es delito, aunque sí puede serlo si sirve para cometer fraudes, estafas u otras infracciones.
Elementos del delito y requisitos para que exista responsabilidad penal
El objetivo del delito de usurpación o suplantación de identidad suele ser engañar, sacar algún beneficio o causar algún daño. Para que se considere como tal, no basta con un acto aislado: debe afectar a los derechos de la víctima. Veamos los aspectos clave para que se considere la infracción:
- Persona real afectada. La suplantación debe recaer sobre alguien que realmente se pueda demostrar que existe.
- Uso indebido de los datos. Se demuestra que ha habido un intento de apropiarse y usar información personal, como firmas o contraseñas.
- Intención clara. Quien lo hace debe actuar a sabiendas de que está usando la identidad de otro.
- Beneficio o daño a la víctima. El objetivo principal es engañar, obtener ventajas económicas o causar un perjuicio a alguien.
- Consecuencias legales. No basta con un engaño puntual; la acción debe tener consecuencias legales o afectar la identidad ante terceros.
La suplantación de identidad no es solo una molestia digital: puede convertirse en un delito con consecuencias graves. Actuar con rapidez y reunir pruebas es clave para proteger tu reputación y defender tus derechos.
Penas previstas por usurpación o suplantación de identidad
La ley, tal como hemos expuesto anteriormente, establece penas específicas para alguien que se hace pasar por otra persona con el fin de causar algún daño o perjuicio. A continuación, te mostramos cuáles son en función de la gravedad:
- Usurpación de estado civil. Conlleva una pena de prisión de seis meses a tres años, conforme al artículo 401 del Código Penal.
- Uso del DNI ajeno. El uso de un documento de identidad de otra persona sin su autorización para perjudicarla o a un tercero se castiga con penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses.
- Suplantación como medio para otros delitos:
- Acoso o stalking. Si la suplantación se utiliza para acosar a una persona de forma insistente y reiterada, alterando gravemente su vida cotidiana, los hechos podrían ser constitutivos de un delito de acoso, que lleva aparejadas sus propias penas (que pueden llegar hasta los dos años de prisión).
- Estafa o falsedad documental. Cuando la suplantación persigue un engaño para obtener un lucro económico o alterar un documento, se aplicarán las penas previstas para los delitos de estafa o falsedad documental, que varían según la gravedad y el perjuicio causado.
Qué hacer si eres víctima de una suplantación de identidad
Si eres víctima de una usurpación o suplantación de identidad, debes actuar rápidamente. Te puede ayudar seguir estos pasos:
- Primero, haz la denuncia ante la Policía Nacional, Guardia Civil o el juzgado de guardia para dejar constancia oficial del delito.
- Luego, informa a tu banco y entidades financieras para bloquear tus cuentas, las tarjetas y evitar cargos fraudulentos.
- Cambia todas tus contraseñas y revisa regularmente tus cuentas y perfiles para detectar actividad sospechosa.
- Después, recopila todas las pruebas que tengas, como capturas de pantalla, correos, URLs de perfiles falsos o cualquier evidencia del fraude.
- Contacta con las plataformas y redes sociales donde ocurrió la suplantación para informar de este posible delito.
- También puedes presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) si tu información personal se vio afectada.
- Incluso puedes ponerte en contacto con la línea de ayuda en ciberseguridad del INCIBE (017).
Cómo denunciar y reclamar daños por suplantación de identidad
Si has sido víctima de una suplantación de identidad, puedes denunciar los hechos ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o acudir al juzgado de guardia. Es recomendable que puedas aportar todas las pruebas disponibles, que demuestren el uso indebido de tus datos para que la denuncia prospere. Cuanta más información se aporte, más fácil será para las autoridades investigar los hechos y localizar a los responsables.
Además, puedes reclamar los daños sufridos, tanto económicos como morales, por la vía civil o penal. En función de las consecuencias de tu caso, es posible solicitar una compensación por las pérdidas económicas, los perjuicios causados o el daño a tu reputación. Cada situación es diferente, por lo que valorar correctamente las pruebas y las circunstancias resulta clave para determinar qué acciones legales pueden iniciarse.
En estos casos, contar con un buen asesoramiento legal es fundamental, puesto que un abogado especializado puede orientarte. También puede ayudarte a presentar las denuncias correctamente y reclamar las compensaciones correspondientes. Así tendrás más posibilidades de defender tus derechos y evitar más daños personales y económicos.
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