Después de un largo proceso judicial, recibir una sentencia que no cumple las expectativas genera frustración y dudas sobre si aún es posible revertir la situación.
En este escenario cobra relevancia el recurso de casación, una vía que permite que un tribunal superior revise la resolución. Su éxito depende en gran medida de cómo se plantee el recurso y de la estrategia legal seguida desde el inicio.











