Detrás de un proceso de despido colectivo suele haber meses de tensión económica, dudas sobre la viabilidad del negocio y una preocupación legítima por las consecuencias humanas y legales.
En ese contexto, conocer bien los requisitos para hacer un expediente de regulación de empleo (ERE) resulta indispensable para actuar con prudencia, cumplir la ley y evitar errores que después puedan traducirse en nulidad, improcedencia o costes añadidos para la empresa.











