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¿Qué es la encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI)?
Se conoce como encefalopatía hipóxico-isquémica o EHI a una lesión cerebral en el recién nacido causada por falta de oxígeno y flujo sanguíneo. Esta afecta, por lo general, a bebés a término o casi a término, con edad gestacional superior a 35 semanas.
La patología surge de eventos de asfixia durante el perinatal, como el parto. De acuerdo con la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente, se exige información sobre los riesgos en el parto con el fin de que la madre consienta de forma libre someterse al procedimiento médico.
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Causas de la falta de oxígeno durante el parto
Entre las razones por las que ocurre una hipoxia se encuentran:
- Prolapso del cordón umbilical, que es cuando el cordón se desplaza, comprimiendo vasos y cortando el oxígeno.
- Desprendimiento de placenta, privando al feto de nutrientes vitales
- Distocia de hombros, que ocurre cuando los hombros se atascan, prolongando la hipoxia durante el expulsivo
- Hipertonía uterina, es decir, contracciones excesivas
- Ruptura del útero
Hay otros factores maternos y fetales que contribuyen a la EHI, a saber:
- Preeclampsia o diabetes gestacional, reduciendo la perfusión placentaria.
- Trabajo de parto prolongado, que agota las reservas de oxígeno fetal.
- Infecciones que contribuyen a la inflamación de la placenta y efecto del intercambio gaseoso.
- Partos instrumentados o cesáreas tardías agravan el riesgo.
Ahora bien, la lex artis ad hoc obliga al profesional médico a monitorizar el bienestar fetal, tal como lo exige la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud. Por eso, un retraso en cesáreas o errores en el cardiotocógrafo agravan los riesgos y, por ende, la responsabilidad.
Consecuencias neurológicas de la EHI en el recién nacido
La encefalopatía hipóxico-isquémica deja secuelas graves en el recién nacido, dependiendo de su gravedad. Pero, en cualquier nivel, se afecta el desarrollo neurológico de por vida.
Si la EHI leve muestra irritabilidad, hiperexcitabilidad y tono muscular aumentado. En casos moderados, hay hipotonía, reflejos débiles y dificultad para despertar. Mientras que la EHI grave incluye estupor profundo, convulsiones frecuentes, respiración irregular y ausencia de respuesta a estímulos.
Entonces, esta condición provoca parálisis cerebral espástica, retraso psicomotor grave y epilepsia en muchos casos. Además, puede aparecer ceguera. Con todo esto, es lógico que se sufra de secuelas para toda la vida, afectando la autonomía del mismo. Por ende, se califica una discapacidad entre el 70 y el 94%.
Signos de alerta y diagnóstico precoz
La detección temprana de una EHI es imprescindible para el enfriamiento terapéutico para minimizar los datos. Por eso, es necesario vigilar el letargo, dificultad respiratoria o convulsiones en las primeras horas posparto.
Otros signos comunes son bajo puntaje Apgar (menos de 5 al minuto 5), acidosis metabólica y paso de meconio.
Con el fin de hacer un diagnóstico oportuno, se utilizan escalas como Sarnat y resonancia magnética. Sin dejar de mencionar la importancia de que los profesionales de la salud actúen rápido y con diligencia.
El examen neurológico inicial evalúa conciencia, tono muscular y reflejos en las primeras 6 horas. Mientras tanto, la resonancia magnética, realizada después de las 24 horas, muestra lesiones específicas en ganglios basales o corteza.
Al realizar un electroencefalograma, se detectan crisis subclínicas al resumir visualmente la falta de oxígeno y flujo sanguíneo que causa la EHI. Pero también se hacen análisis de gases de sangre y potenciales evocados auditivos por riesgo de sordera.
¿Cuándo puede existir negligencia médica en casos de EHI?
En todos los casos de encefalopatía hipóxico-isquémica y negligencias médicas, es evidente la presencia de fallos evitables durante el parto, causando hipoxia prolongada. Dentro de estos errores que configuran negligencia, encontramos:
- Falta de monitorización fetal, al ignorar o malinterpretar cardiotocografía con sufrimiento fetal, retrasando la cesárea.
- Retraso injustificado en intervenciones, por ejemplo, más de 30 minutos en hipoxia grave sin acción.
- Reanimación neonatal inadecuada sin equipo o personal oportuno posparto.
- No realizar pruebas como gasometría o derivar a UCI cuando era evidente la necesidad.
Ante sospecha de negligencia médica en encefalopatía hipóxico-isquémica, te recomendamos que guardes la historia clínica para peritaje.
¿Cómo reclamar una indemnización por encefalopatía hipóxico-isquémica?
Según la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público, regula la responsabilidad patrimonial por daños evitables en servicios sanitarios públicos y, por ende, la reclamación. Para eso, es necesario que las víctimas (en este caso los padres) reúnan todas las pruebas para demostrar que ha habido una negligencia médica. A este respecto, se recomienda recabar los siguientes documentos:
- Historia clínica completa
- Informes periciales
- Pruebas testimoniales
Cabe mencionar que la reclamación previa tiene un plazo de prescripción de 1 año, de acuerdo con la Ley 40/2015. Si se niega la pretensión, el interesado podrá presentar demanda judicial en un periodo de 4 años, por responsabilidad civil.
De resultar satisfactoria la sentencia, se podrá recibir indemnizaciones que superan los 3 millones de euros y hasta 12,9 millones de euros. Así que lo mejor es que consultes con un abogado especializado en salud, solicites un peritaje médico independiente y calcules los daños futuros. En cualquier caso, Javaloyes Legal puede ofrecerte el servicio completo para que recibas una compensación ajustada a tu caso.
En cuanto al procedimiento monitorio para cuantías claras, se debe seguir el proceso estipulado en la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación.
Así que contar con un abogado experto será lo ideal para proteger a tu familia en estos momentos tan duros. Si bien no podrás evitar las consecuencias para la salud de tu bebé, podrás recibir una indemnización que te ayude a sobrellevarla y, sobre todo, justicia y castigo para los responsables.




