¿Qué es una mastectomía y cuándo se realiza?
Una mastectomía es una intervención quirúrgica que consiste en la extirpación total o parcial de una o ambas mamas, generalmente como parte de un tratamiento oncológico. La elección entre una cirugía radical (total) o conservadora (parcial) dependerá de factores como el tipo de tumor, el estadio del cáncer y las condiciones anatómicas de la paciente.
Antes de someterse a este o cualquier otro procedimiento, es fundamental que la paciente conozca los riesgos que conlleva y las alternativas médicas disponibles. En este sentido, la legislación española (a través de la Ley de Autonomía del Paciente) exige que toda intervención cuente con el preceptivo consentimiento informado. Este documento acredita que se ha recibido información clara, completa y comprensible sobre el procedimiento.
El incumplimiento de estos requisitos informativos, o la falta de criterios clínicos adecuados, puede convertir el acto médico en una vulneración de los derechos del paciente, abriendo la vía para iniciar un procedimiento legal y una reclamación por negligencia médica.
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Negligencias médicas más frecuentes en una mastectomía
Si bien los errores técnicos dentro del quirófano suelen ser las principales causas de negligencia médica, existen otros motivos que pueden considerarse actos médicos negligentes. Por ejemplo, fallos previos a la intervención quirúrgica o durante el posoperatorio, pues estos errores pueden afectar la salud y tranquilidad de la paciente.
Entre los errores más habituales dentro del contexto de una mastectomía se encuentran:
- Retraso al establecer un diagnóstico de cáncer de mama, que pudiera derivar en la mastectomía cuando se comprueba que actuar a tiempo habría podido facilitar una conducta terapéutica menos agresiva que la mastectomía.
Por ejemplo, en Canarias no se detectó a tiempo una tumoración maligna de mama a una mujer de 38 años; no se le practicaron pruebas diagnósticas idóneas con inmediatez, lo que derivó en una mastectomía; por lo tanto, recibió una indemnización por 80 000 euros.
- Fallos en la realización del consentimiento informado, o incluso la ausencia de este documento legal.
- Prácticas quirúrgicas erróneas que conlleven lesiones importantes de tejidos cercanos, nervios o la extirpación excesiva del área afectada.
Ejemplo de este tipo de errores es el ocurrido a una paciente de Vigo que, tras la aplicación de una mastectomía, falleció. El juez determinó que, en el caso de esta mujer, una opción terapéutica menos agresiva habría sido una mejor opción, por lo tanto, se indemnizó a sus herederos por daños morales.
- Errores postoperatorios como la insuficiente atención de las complicaciones propias del acto quirúrgico, como infecciones y hemorragias; incluso, problemas estéticos graves que con seguimiento adecuado pudieran evitarse.
- Afectación psicológica después de la cirugía sin derivación a servicios de apoyo psicológico, que pudiera conllevar el agravamiento del impacto emocional de la paciente frente a la cirugía.
Indemnización por negligencia médica en una mastectomía
La indemnización por una negligencia médica tras la mastectomía tiene como objeto la compensación de daños distintos, además de la afectación física. El Código Civil establece la norma para exigir reparación por daños y perjuicios (art. 1106). En estos casos, la indemnización pudiera incluir:
- Compensación por daño corporal, cuando se refiere a la pérdida de la función de un órgano, dolor crónico o secuelas visibles y limitaciones tras la mastectomía.
- Pago por el daño psicológico ocasionado, que se valora según el sufrimiento emocional que acompaña a una mastectomía mal gestionada.
- Indemnización por daño estético. La paciente puede exigir retribución alegando alteración permanente de la anatomía normal e incluso sobre la necesidad de una reconstrucción posterior, si se comprueba negligencia por la mastectomía.
- Compensación por daño económico, por los gastos médicos adicionales al acto quirúrgico primario, lo que incluiría gastos por rehabilitación, limitación laboral de la paciente, entre otros.
El cálculo de una indemnización en estos casos suele basarse en baremos oficiales que son actualizados de forma periódica y cuya aplicación es vigilada por los tribunales en materia de responsabilidad civil.
No obstante, cada caso es único, por eso, la asesoría legal de un experto será necesaria para conseguir la indemnización que equivalga a la gravedad de la negligencia y de las circunstancias que rodean la vida de la paciente afectada.
Cómo reclamar por una negligencia médica en una mastectomía
Hacer la reclamación por una negligencia médica es un proceso complejo, ya que requiere seguir los pasos de forma ordenada y respetar los plazos legales que correspondan al caso. La ocurrencia de una negligencia médica por una mastectomía amerita la recopilación de todos los documentos de la historia clínica, informes médicos quirúrgicos, pruebas de diagnóstico, consentimientos informados y notas de evolución.
Un perito médico independiente se encargará de hacer la revisión y análisis de la información recogida en tales documentos, con el fin de determinar si se han cumplido los altos estándares de la práctica clínica o si ha ocurrido una negligencia. De esta manera, se demuestra la culpabilidad profesional y el nexo con el daño que se ha causado a la paciente.
Por otro lado, para hacer el reclamo se pueden seguir:
- Una vía administrativa donde se presenta una reclamación frente al servicio de salud competente, exigiendo explicación sobre el asunto y la correspondiente indemnización.
- También se puede acudir a la vía administrativa-parlamentaria frente a la comisión de Derechos del Paciente de la comunidad autónoma correspondiente, con el fin de que se estudie el reclamo y se provean soluciones eficaces.
- Por último, la vía judicial está disponible cuando no se consigue respuesta de parte de la administración; entonces la paciente puede demandar ante un tribunal civil para exigir retribución por daños y perjuicios.
El plazo máximo para hacer un reclamo por negligencia de un acto médico es de un año tras la comprobación de la negligencia o desde que se cuenta con la información suficiente para deducirla. Para evitar agotar este plazo, es necesario contar con la asesoría de un abogado especializado que valore la viabilidad del reclamo y establezca la mejor estrategia para la paciente.
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