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¿Qué son las negligencias médicas por errores en anestesia?
La anestesia es clave en cualquier operación e implica mucha precisión a la hora de administrarla. Por eso, se suele realizar un estudio previo para conocer el estado de salud del paciente y elegir el tipo y la dosis más adecuados. Sin embargo, cuando este proceso no se hace correctamente o se cometen errores durante la intervención, pueden producirse daños graves. En estos casos es cuando hablamos de negligencias médicas por errores en la anestesia.
La responsabilidad por una negligencia médica puede exigirse por distintas vías dependiendo de las circunstancias y, especialmente, de si la asistencia se prestó en la sanidad pública o privada. Para que exista responsabilidad no basta con que se produzca una complicación: debe acreditarse una actuación contraria a la lex artis y su relación con el daño sufrido.
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Tipos de errores en anestesia más frecuentes
A pesar de los avances y controles existentes, pueden producirse errores relacionados con la anestesia antes, durante o después de una intervención, algunos de ellos con consecuencias graves para el paciente. Un estudio de la AANA Foundation sobre reclamaciones por mala praxis anestésica analizó 245 casos y determinó que el 45,5 % de los resultados adversos estudiados eran prevenibles y que en el 32,7 % de los casos la atención anestésica había sido inadecuada.
Detrás de ello no solo hay una causa única, sino pequeños descuidos o problemas que se podrían haber evitado previamente.
- Dosis incorrecta en la anestesia. Puede administrarse más cantidad de la necesaria o menos de la adecuada, pudiendo provocar complicaciones graves.
- Problemas con la respiración. Fallos al intubar o ventilar al paciente que pueden causar falta de oxígeno (hipoxia).
- Errores con los medicamentos. Uso de un fármaco equivocado, confusión en las dosis o errores al etiquetar las jeringas.
- Falta de control del paciente. No vigilar correctamente las constantes vitales como el pulso, la presión o el nivel de oxígeno durante la intervención.
- Despertar durante la operación. En algunos casos, el paciente puede despertarse durante la operación o llegar a sentir dolor si la anestesia no es suficiente.
- Elección incorrecta de la anestesia. No elegir el tipo de anestesia más adecuado según el paciente o la cirugía.
- Fallos en el equipo médico. Problemas técnicos con la máquina de anestesia o la falta de revisión previa del material.
Consecuencias de una mala praxis en anestesia
Si la anestesia no se administra correctamente, las consecuencias pueden ser muy graves y, en algunos casos, irreversibles. No se limita a una mala experiencia durante la cirugía, sino que puede dejar secuelas permanentes en la salud del paciente. Veamos las principales consecuencias de una mala praxis en anestesia:
- Daño cerebral o neurológico. La falta de oxígeno durante la operación puede provocar lesiones cerebrales, la pérdida de memoria, inducir al coma o dejar secuelas cognitivas permanentes.
- Lesiones neurológicas. Determinadas complicaciones o errores relacionados con técnicas de anestesia regional pueden ocasionar lesiones nerviosas de distinta gravedad y, en los casos más graves, déficits motores.
- Problemas cardiovasculares. Pueden aparecer arritmias, bajadas bruscas de tensión, infartos o incluso paradas cardíacas.
- Despertar durante la cirugía. El paciente puede ser consciente de lo que ocurre o sentir dolor, lo que genera un fuerte impacto psicológico.
- Reacciones alérgicas de gravedad. Algunas personas pueden sufrir un shock anafiláctico o reacción alérgica muy grave si no se detecta a tiempo.
- Complicaciones respiratorias. Una mala administración de la anestesia también puede dificultar la respiración del paciente durante la operación.
- Fallecimiento. En los casos más graves, los errores en la anestesia pueden llegar a ser mortales.
Cuándo se considera negligencia médica en anestesia
Una complicación relacionada con la anestesia no implica por sí sola que exista negligencia médica. Para que pueda apreciarse responsabilidad, será necesario analizar si la actuación sanitaria se apartó de la lex artis y si ese incumplimiento provocó o contribuyó al daño sufrido por el paciente. Estas son algunas situaciones habituales:
- No revisar bien el historial del paciente, como no detectar si la persona es alérgica o no, o no hacer un estudio completo antes de la operación.
- Elegir una anestesia equivocada o que no se adapte bien al paciente o a la cirugía.
- Equivocarse en la cantidad de anestesia que se aplica, ya sea demasiada o poca, lo que llevaría a complicaciones durante el proceso.
- No vigilar correctamente al paciente durante la operación, pudiendo provocar falta de oxígeno o problemas del corazón.
- Falta de vigilancia adecuada del paciente durante la anestesia o incumplimiento de los protocolos de monitorización y atención exigibles durante la intervención.
- Despertar o sentir dolor durante la cirugía cuando estas circunstancias puedan relacionarse con una actuación inadecuada en la administración o monitorización de la anestesia.
- Incumplir el deber de información y consentimiento informado, por ejemplo, al no informar adecuadamente de los riesgos relevantes de la anestesia o no recabar el consentimiento cuando legalmente sea necesario.
Cómo reclamar por un error en la anestesia
Antes de poner una reclamación por un error en la aplicación de la anestesia, lo primero que hay que hacer es recopilar toda la documentación médica, como los informes, las pruebas y el consentimiento informado.
Un perito médico puede analizar esta documentación para determinar si la actuación sanitaria se ajustó a la lex artis y si existe relación entre una posible actuación incorrecta y los daños sufridos por el paciente.
La vía de reclamación dependerá principalmente de dónde se haya prestado la asistencia:
- Sanidad pública: la reclamación se dirige contra la Administración sanitaria competente mediante un procedimiento de responsabilidad patrimonial. Si es desestimada, podrá acudirse a la jurisdicción contencioso-administrativa.
- Sanidad privada: la reclamación puede ejercitarse por la vía civil frente al profesional, centro sanitario, aseguradora u otros posibles responsables, dependiendo de las circunstancias del caso.
Plazos para reclamar una negligencia médica por anestesia
Los plazos para reclamar una negligencia médica producida por aplicar incorrectamente la anestesia varían según si la atención se ha recibido en la sanidad pública o privada.
- En la sanidad pública, el derecho a reclamar responsabilidad patrimonial prescribe, con carácter general, al año. Cuando existen daños físicos o psíquicos, el plazo comienza a computarse desde la curación o desde la determinación del alcance de las secuelas.
- En la sanidad privada, el plazo dependerá de la relación existente con el profesional o centro sanitario y del tipo de acción que se ejercite. Por ello, es necesario analizar cada caso para determinar tanto el plazo aplicable como el momento a partir del cual comienza a computarse.
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