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Qué es la espondilosis lumbar
La espondilosis lumbar es el término que se emplea para referirse a la degeneración de la columna vertebral. Es un dolor que se asocia a la zona baja de la espalda, y que normalmente puede estar relacionado con otras afecciones, como el desgaste de las vértebras y ligamentos.
Por lo tanto, apunta al desgaste progresivo que sufre la columna con el paso del tiempo, algo habitual en el proceso de envejecimiento. Dependiendo de cada persona, el dolor puede ser puntual, constante e intenso, por lo que es importante estudiar cada caso para ver cómo afecta a la vida diaria y profesional.
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Síntomas y limitaciones funcionales
Es normal que una persona que sufre de estos problemas en la zona lumbar se haga muchas preguntas. Algunas de las más habituales son: ¿por qué aparece este desgaste?, ¿qué lo provoca realmente?, ¿se puede evitar o frenar? Para dar una respuesta precisa, lo mejor es conocer las causas y sus limitaciones:
Causas de la espondilosis lumbar
Como se ha mencionado anteriormente, el origen más habitual del desgaste lumbar es la edad. Con el paso del tiempo, los tejidos y huesos de la espalda se deterioran de forma natural; por eso, es más normal que se presente entre los 50 y 60 años.
Los discos intervertebrales, que actúan como amortiguadores entre las vértebras, son los más afectados. Debido al desgaste, pierden altura y elasticidad, ocasionando dolor y limitando el movimiento por la falta de flexibilidad. Sin embargo, la edad no es el único factor, ya que existen ciertos hábitos y condiciones que pueden acelerar este proceso.
- Posturas incorrectas de manera prolongada. Mantener de manera habitual posiciones que fuerzan la espalda puede aumentar el desgaste lumbar.
- Falta de ejercicio. La inactividad física debilita los músculos que sostienen la columna, favoreciendo problemas lumbares.
- Ejercicios de alto impacto. La práctica de actividades físicas muy intensas y repetitivas puede también producir este desgaste.
- Exceso de peso. El sobrepeso u obesidad incrementa la presión sobre la columna, acelerando el deterioro de los discos.
- Predisposición genética. Algunas personas tienen mayor tendencia a desarrollar esta afección, incluso a edades tempranas.
Limitaciones funcionales
Más allá del dolor, la espondilosis lumbar puede dificultar significativamente las tareas del día a día. Con el tiempo, la rigidez y las molestias pueden dificultar la movilidad y el desempeño laboral. Ante estas limitaciones, como se detalla a continuación, es fundamental evaluar la posibilidad de una incapacidad laboral.
Dolor crónico
El dolor lumbar es uno de los síntomas más frecuentes cuando aparece esta afección. Puede presentarse al moverse, permanecer mucho tiempo sentado o de pie, e incluso volverse constante con el paso del tiempo. En algunos casos, este dolor se irradia hacia los glúteos o los muslos, impidiendo realizar actividades tan básicas como caminar o levantarse.
Rigidez
La rigidez es otro síntoma habitual, sobre todo al comenzar el día o después de estar un tiempo sin moverse. La persona puede notar que le cuesta realizar movimientos normales, incluso acciones como girar el tronco o inclinarse pueden ser incómodas.
Afectación neurológica
Cuando el desgaste de la columna comprime los nervios, pueden aparecer síntomas neurológicos, como hormigueo, adormecimiento o debilidad en las piernas. En casos más graves, también puede afectar al equilibrio y a la manera de caminar, dificultando la autonomía.
Cuándo la espondilosis lumbar puede derivar en incapacidad permanente
Otra de las dudas habituales es saber cuándo la espondilosis lumbar puede dar lugar a una incapacidad permanente. Esto puede ocurrir cuando existen limitaciones funcionales graves y previsiblemente definitivas que reducen o anulan la capacidad laboral, siendo necesario valorar su intensidad y su repercusión sobre la profesión habitual o, en los casos más graves, sobre cualquier actividad laboral.
La incapacidad permanente se regula principalmente en el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social. Para su reconocimiento no se atiende únicamente al diagnóstico, sino especialmente a las reducciones anatómicas o funcionales graves, objetivables y previsiblemente definitivas y a cómo estas afectan a la capacidad laboral de la persona.
Grados de incapacidad permanente por espondilosis lumbar
El INSS reconoce diferentes grados de incapacidad permanente dependiendo del dolor o si las limitaciones son crónicas y severas. La evaluación consiste en determinar cómo afecta a la funcionalidad y al nivel de dolor, más que en el diagnóstico médico en sí.
- Incapacidad permanente total (IPT). Impide realizar las tareas fundamentales de la profesión habitual, aunque puede ser compatible con otra actividad profesional cuyas funciones sean compatibles con las limitaciones existentes. Con carácter general, la pensión equivale al 55 % de la base reguladora, porcentaje que puede incrementarse hasta el 75 % a partir de los 55 años cuando concurran los requisitos legalmente establecidos
- Incapacidad permanente absoluta (IPA). Se reconoce cuando las limitaciones funcionales inhabilitan para toda profesión u oficio, valorándose el conjunto de secuelas y su repercusión sobre la capacidad laboral. La pensión corresponde, con carácter general, al 100 % de la base reguladora.
- Gran Incapacidad. Se reconoce cuando, como consecuencia de las pérdidas anatómicas o funcionales, la persona necesita la asistencia de otra para realizar los actos más esenciales de la vida, como vestirse, desplazarse, comer u otros análogos. Da derecho a la pensión correspondiente al grado de incapacidad reconocido, incrementada con un complemento económico destinado a remunerar a la persona que presta esa asistencia.
Cómo solicitar la incapacidad y qué hacer ante una denegación
Para poder solicitar la incapacidad laboral por espondilosis lumbar, hay que demostrar que el desgaste de la columna provoca limitaciones serias y duraderas que impiden trabajar. Se tiene en cuenta cuánto duele, la movilidad que se pierde y si los tratamientos han funcionado. Estos son los pasos para solicitarla:
- Documentación médica. Hay que recopilar los informes médicos de los especialistas, las pruebas de imagen y el historial del tratamiento realizado.
- Presentar la solicitud. Esta documentación se presenta en el INSS, de manera presencial o vía online con el certificado digital.
- Evaluación médica. Durante la tramitación pueden solicitarse informes, pruebas y reconocimientos médicos. El Equipo de Valoración de Incapacidades (coloquialmente conocido cómo Tribunal Médico) emite un dictamen-propuesta y el INSS dicta la resolución correspondiente.»
Si la solicitud es denegada, con carácter general debe presentarse una reclamación previa ante el INSS en el plazo de 30 días desde la notificación de la resolución. Si la reclamación previa es desestimada, el interesado puede presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social dentro del plazo legalmente establecido. En cualquier caso, contar con un asesoramiento legal especializado es muy recomendable para aumentar las posibilidades de éxito.
En definitiva, cada caso de incapacidad laboral por espondilosis lumbar es diferente y precisa de un análisis detallado. En Javaloyes Legal, contamos con experiencia en estas situaciones y podemos ayudarte a entender tus derechos y opciones legales, orientándote para que tomes la mejor decisión sin ningún tipo de presión.
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