¿Qué es un ERE y en qué situaciones puede aplicarse?
Mejor conocido como ERE, el expediente de regulación de empleo es un procedimiento de despido colectivo que se utiliza para ajustar la plantilla de empleados cuando la empresa enfrenta graves dificultades. Cabe mencionar que no se trata de un despido caprichoso, sino que hay que aplicarlo a razón de problemas económicos, técnicos, organizativos o de producción.
De acuerdo con la Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, queda regulado este tipo de expediente en los artículos 47 a 53. En este texto legal se pueden distinguir dos tipos de ERE:
- Extintivo: son despidos masivos, ya que afectan a más de 10 trabajadores, pero menos de 100. Si es una empresa grande, el ERE es extintivo cuando se prescinde de la labor del 20 % de los trabajadores.
- Suspensivo o de reducciones: son bajas de jornada o suspensiones temporales, sin proceder a la extinción de los contratos.
Por supuesto, la empresa debe justificar el ERE con causas reales; por ejemplo, pérdidas financieras persistentes o caídas en ventas. Si no se presentan las pruebas correspondientes, el ERE puede ser impugnado y, de ser improcedente, se deberá restablecer al trabajador en su puesto de trabajo, además de recibir compensación laboral.
La autoridad laboral verifica la información en un plazo de 15 días para casos sencillos y 30 días si afecta a más de 50 trabajadores. De esa forma, se protegen los derechos de los trabajadores desde el inicio del procedimiento.
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¿Cómo afecta un ERE al trabajador?
Sin duda, el ERE transforma de golpe la vida laboral de los trabajadores, sobre todo cuando supone la pérdida del empleo, que a su vez afecta la percepción de un salario y la estabilidad financiera tanto del despedido como la de su familia.
Con el fin de proteger los derechos de los trabajadores, la Disposición transitoria tercera sobre las normas relativas a la reposición de las prestaciones por desempleo, de la Ley 3/2012, establece que el trabajador recibirá una indemnización por despido y tendrá derecho a prestaciones por desempleo. Para hacer este cálculo, se debe tener en cuenta lo siguiente:
- Indemnización mínima: 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, prorrateando periodos inferiores a un año.
- Prestación por desempleo: hasta 70 % de la base reguladora para los primeros 180 días, conforme a lo establecido en el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, de la Seguridad Social.
Ahora bien, el ERE impacta en varios aspectos de la vida del trabajador, a saber:
- Pérdida de la antigüedad y derechos adquiridos.
- Impacto en hipoteca o deudas, si dependían de ese ingreso.
- Dificultades para recolocarse, sobre todo si se tiene más de 50 años.
La buena noticia es que no están solos en este proceso. Si bien la mayoría de las empresas negocian mejoras voluntarias en el periodo de consultas, también se puede recurrir a la asesoría y representación de un abogado que garantice protección total de las garantías laborales.
¿A quién se despide primero en un ERE?
Cabe mencionar que la selección de trabajadores afectados por el ERE no es aleatoria ni arbitraria. Y es que la ley exige causas objetivas y no discriminatorias. Es así como se imponen criterios claros como:
- Viabilidad empresarial: prioridad a mantener la actividad productiva.
- Período de servicio: antigüedad como factor grave.
- Edad: evitar despidos masivos en grupos con edades similares.
- Capacitación profesional: Valorar cualidades de los trabajadores para el futuro de las empresas.
De acuerdo con estos aspectos, la empresa propone una lista a los representantes sindicales, los mismos que negociarán en consultas. En caso de no haber acuerdo, la autoridad laboral es la que decidirá quiénes serán despedidos o suspendidos. Gracias a esto, se evitan abusos por parte de la empresa.
Trabajadores protegidos en un ERE
Algunos trabajadores gozan de prioridad de permanencia, gracias a que la ley los custodia con el fin de evitar vulneraciones. Con esta protección humana, se prioriza la equidad. Por eso, la disposición adicional 5.ª del Estatuto de los Trabajadores (Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre) defiende a:
- Embarazadas, desde el inicio del embarazo hasta el año de postparto. También se protege a las madres adoptivas hasta el año del niño.
- Víctimas de violencia de género o terrorismo.
- Trabajadores con menos de 4 años laborados y con responsabilidades familiares.
- Personas con discapacidad igual o superior al 33 %.
- Trabajadores con más de 55 años en ciertos convenios, por riesgo de exclusión.
- Miembros de comité de empresa o delegados sindicales, durante su mandato.
En el caso de que se vulnere a cualquiera de estos trabajadores, el despido será considerado nulo. Así que la empresa debe reincorporar al trabajador con salarios de tramitación, conforme al artículo 55 del ET.
Indemnización por ERE
En el ERE, la indemnización es protagonista en el proceso. Su cálculo se hace sobre el salario diario como base de cotización por 30 días. Con esto, se establece la siguiente fórmula:
- Indemnización = días por año x salario diario x años trabajador.
Claro, para esto existen ciertas excepciones a tener en cuenta:
- 20 días por año, prorrateando fracciones.
- Límite de 12 mensualidades.
- Pago único o en plazos, negociado.
Sin embargo, se pueden aplicar ciertas mejoras al acuerdo conforme a convenios colectivos que pueden elevar los días a 33 o bien la negociación en ERE, que determina el preaviso, los incentivos por voluntariedad y la recolocación.
¿Qué hacer ante un ERE?
Es indispensable que, ante un ERE, se actúe con rapidez, ya que se dispone de tan solo 20 días hábiles para impugnar. Durante el procedimiento se activan derechos como:
- Participar en el período de consultas.
- Tener acceso a información detallada de la empresa.
- Poder votar en asambleas si el trabajador es representante.
Entonces, una vez recibida la notificación del ERE, es necesario:
- Revisar las causas y listas de afectados. No firmes nada sin revisar.
- Negociar de forma colectiva a través del sindicato, pues estos buscan mejoras.
- Buscar asesoramiento legal de un experto laboralista que evalúe irregularidades en el procedimiento.
¿Cómo impugnar el despido individual dentro del procedimiento colectivo?
Aunque el despido en ERE es colectivo, es posible hacer una impugnación individual. Esto es útil cuando el trabajador cree que el expediente lo está afectando de forma injusta o con discriminación.
El procedimiento a seguir para impugnar se sigue según lo tipificado en el artículo 124 de la Ley 36/2011, de 10 de octubre, Reguladora de la Jurisdicción Social, que indica:
- Plazo de prescripción: 20 días hábiles desde el despido o notificación.
- Demanda: Se presenta ante el Juzgado de lo Social.
- Causas: discriminación, causas ficticias o error de selección.
Si el trabajador gana, tendrá que ser readmitido en su puesto de trabajo, además de recibir los salarios que dejó de percibir durante ese tiempo. Además, recibirá una indemnización que puede llegar a 33 días, en caso de que se declare despido improcedente.
Para impugnaciones colectivas, se requiere de la participación del sindicato. Mientras que la impugnación individual solo protege tu caso único. De allí la importancia de hacer revisiones estrictas del ERE.
Y es que cada situación es diferente, por lo que Javaloyes Legal la valora con empatía con el fin de encontrar la mejor vía jurídica para ti. Con esto, protegemos tu bienestar y te ayudamos a recuperar tu empleo o bien, recibir una indemnización justa, según aplique.
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