Qué es la hipoxia neonatal
La hipoxia neonatal o perinatal es una grave condición médica que se desencadena cuando el bebé no recibe suficiente oxígeno antes, durante o justo después del parto. Esa falta de aire provoca daños celulares, siendo el cerebro un órgano particularmente sensible a dicho evento.
La duración de la hipoxia varía según los casos, pudiendo ser de unos pocos segundos o de varios minutos. Cuanto más se prolonga en el tiempo, mayor gravedad revestirán los daños celulares causados.
Según estudios de la Sociedad Española de Neonatología, se estima que entre 1 y 3 de cada 1.000 recién nacidos en España sufren asfixia perinatal. Cuando es grave, la tasa de mortalidad alcanza el 60%. Lo más habitual es que esta complicación surja durante el parto.
Cuáles son los síntomas de la hipoxia neonatal
Nada más nacer, los bebés que sufren hipoxia presentan los siguientes síntomas:
- Coloración azulada de la piel (cianosis).
- Dificultad para respirar.
- Ritmo cardíaco lento en (bradicardia).
- Tono muscular bajo (hipotonía).
- Reflejos débiles o ausentes.
- Convulsiones.
- Letargo.
- Dificultad para alimentarse.
- Llanto débil.
- Irritabilidad.
- Presión arterial baja y trastornos del ritmo cardíaco.
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Relación entre hipoxia neonatal y negligencia médica
La hipoxia perinatal puede deberse a causas naturales. No obstante, estudios recientes sostienen que entre el 50 % y el 70 % de los casos podrían haberse evitado si el equipo médico hubiese actuado con la debida diligencia.
El 85 % de las hipoxias neonatales tienen lugar durante el parto. Este dato revela la fuerte correlación que existe entre esta condición y la actuación del equipo médico. Ciertamente, con una adecuada monitorización y una actuación diligente muchos de estos casos podrían haberse evitado.
La falta de diligencia médica puede consistir, bien en no detectar la hipoxia neonatal a tiempo, bien en no seguir los protocolos médicos adecuados tras su detección. En tales casos, los daños asociados a esta condición corren el riesgo de agravarse y cronificarse.
Errores médicos más frecuentes que provocan hipoxia neonatal
Se considera que existe negligencia médica en el parto cuando el equipo sanitario no actúa según los protocolos y estándares médicos, causando con ello un daño evitable. Según cuál sea su origen, podemos agrupar los errores más habituales en tres categorías.
Retraso en la toma de decisiones
- Retrasar la práctica de una cesárea de urgencia cuando existen indicios evidentes de sufrimiento fetal.
- No reaccionar cuando desciende el ritmo cardíaco del bebé. Si esta desaceleración dura más de 3 minutos, debe actuarse de inmediato.
- No actuar cuando la monitorización fetal revela patrones anormales.
Uso inadecuado de medicamentos e instrumental
- Administrar incorrectamente oxitocina para inducir el parto. Esto provoca contracciones excesivas, lo que puede poner en riesgo el suministro de oxígeno al recién nacido.
- Mal uso de fórceps o ventosa obstétrica, ya sea porque no procede emplearlos o porque se utilizan mal.
Fallos en la monitorización fetal
La monitorización fetal es clave para evaluar cómo de oxigenado está el cerebro del bebé durante el parto. Su omisión o práctica discontinua aumenta significativamente el riesgo de provocar daños neurológicos.
| Error | Consecuencia |
| Falta de vigilancia continua | No se detectan a tiempo los signos de sufrimiento fetal. |
| Interpretar erróneamente los registros cardiotocográficos | Se pasan por alto las señales de alarma. |
| No prestar atención a los cambios en la frecuencia cardíaca | Inacción ante desaceleraciones prolongadas. |
Secuelas de la hipoxia neonatal en el recién nacido
Las consecuencias de que un bebé sufra falta de oxígeno pueden variar enormemente de un caso a otro. Su gravedad dependerá de: la duración de la hipoxia, la zona del cerebro afectada y lo rápida que haya sido la intervención. Entender cuáles son estas secuelas es esencial si crees que tu hijo pudo recibir una atención médica inadecuada.
Secuelas inmediatas (primeros días de vida)
El tipo de hipoxia perinatal más frecuente es la que afecta al cerebro. Esta afección recibe el nombre de encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI) y requiere de atención inmediata. Sus síntomas son los siguientes:
- Baja puntuación en el test de Apgar.
- Convulsiones.
- Dificultad para respirar.
- Hipotonía (falta de fuerza muscular).
- Dificultad para succionar o tragar.
- Alteración del nivel de conciencia (letargo o falta de respuesta adecuada).
Secuelas a medio plazo (semanas y meses)
- Peso bajo y dificultades para ganarlo.
- Retrasos en el logro de hitos del desarrollo motor y cognitivo.
- Problemas de alimentación oral.
- Complicaciones respiratorias.
Secuelas a largo plazo
- Parálisis cerebral infantil.
- Epilepsia.
- Problemas cognitivos y de aprendizaje.
- Trastornos del habla y del lenguaje.
- Alteraciones sensoriales, como pérdida de audición y discapacidad visual.
- Retrasos psicomotor.
Cuándo se puede reclamar por hipoxia neonatal
Si tu bebé sufrió hipoxia perinatal, tienes derecho a reclamar cuando existan indicios de que la misma pudo haberse evitado con una adecuada atención médica. Para que la reclamación sea viable deben cumplirse los requisitos establecidos por el Código Civil. En particular, el artículo 1902 CC, que regula la obligación de reparar el daño causado por culpa o negligencia, exige demostrar tres elementos fundamentales:
- Que hubo un error médico, es decir que los profesionales sanitarios actuaron contraviniendo los protocolos hospitalarios o la lex artis (las prácticas habituales de su profesión).
- Que se produjo un daño real (las secuelas que presenta tu bebé).
- Que existe un nexo de causalidad, o sea que el daño sufrido por tu bebé fue consecuencia directa del error médico.
Cómo te podemos ayudar
Reclamar los daños causados por una negligencia médica no es, en absoluto, una tarea sencilla. Es más, para que la reclamación prospere es imprescindible cumplir plazos, presentar pruebas y dominar un ecosistema normativo extremadamente complejo. Es ahí donde tener de tu lado a expertos en derecho sanitario marca la diferencia.
La primera traba suele ser reunir la documentación clínica (partograma, monitorización fetal, gasometría del cordón, etc.). La Ley 41/2002, reguladora de la autonomía del paciente, te garantiza el derecho a obtener dicha información, pero los hospitales no suelen ponerlo fácil. La asistencia letrada agiliza y simplifica significativamente este proceso.
Conocer y respetar los plazos es clave para interponer la reclamación con éxito. Estos empiezan a contar desde que se estabilizaron las secuelas o. en su caso, desde el fallecimiento del bebé. Eso sí, varían en función del tipo de hospital (público o privado) y de la vía elegida para reclamar (civil o penal).
El apoyo de un especialista legal resulta crucial a la hora de obtener un informe pericial que demuestre si hubo o no negligencia médica. El abogado se encarga de evaluar las pruebas médicas, identificar a los responsables y gestionar la compensación económica que cubrirá los daños causados.
Cuando la hipoxia neonatal es causada por una negligencia médica, reclamar tus derechos se antoja como una tarea titánica. En Javaloyes Legal entendemos que dar el primer paso no es sencillo. Por eso, te apoyamos durante todo el proceso, tratando tu caso con el rigor y la sensibilidad que merece. Consulta con nuestros especialistas en derecho sanitario: estamos aquí para ayudarte.
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