¿Necesitas ayuda de un abogado?
Contacta con nosotros e infórmate sin compromiso. Te ayudaremos.
¿Qué es un aneurisma?
Un aneurisma es una protuberancia o abombamiento anormal que se produce en la pared debilitada de una arteria. Es, en esencia, una zona de fragilidad vascular donde la presión arterial empuja la pared hacia afuera.
Los aneurismas, aunque pueden presentarse en distintas zonas del cuerpo, son especialmente peligrosos cuando están en el cerebro porque su rotura puede causar hemorragias con consecuencias irreversibles y fatales para el enfermo.
El ejercicio de la medicina se valora conforme a la lex artis, es decir, atendiendo a las prácticas médicas exigibles según las circunstancias del caso y los conocimientos científicos disponibles. Si el diagnóstico, seguimiento o tratamiento de un aneurisma se aparta de esos criterios y provoca un daño al paciente, podría existir responsabilidad por negligencia médica.
Calculadora de indemnización por negligencia médica
Estima la compensación según el sistema de valoración español
¿Cuánto puedes reclamar?
Calcula una estimación de la indemnización que podría corresponder a tu caso de negligencia médica, basada en el Baremo oficial español.
Datos del paciente
Información básica para el cálculo
El Baremo asigna valores diferentes según la edad del perjudicado. Las personas más jóvenes reciben mayores indemnizaciones por secuelas, ya que tendrán que convivir más años con las consecuencias.
Lesiones temporales
Días de recuperación por gravedad
Muy grave: 108€/día · Grave: 80€/día · Moderado: 58€/día · Básico: 35€/día · Perjuicio personal: 60€/día adicional
Secuelas permanentes
Selecciona las que apliquen a tu caso
Otros perjuicios
Daños económicos y morales adicionales
Calculando indemnización...
Aplicando Baremo de valoración
Síntomas de un aneurisma mal diagnosticado
El diagnóstico temprano es, con frecuencia, la diferencia entre una vida normal y una tragedia. Por desgracia, muchos aneurismas no presentan síntomas hasta que alcanzan un tamaño considerable o sufren una fisura.
Puede existir un error o retraso diagnóstico cuando, atendiendo a los síntomas, antecedentes y circunstancias del paciente, no se realizan las actuaciones o pruebas que resultaban clínicamente indicadas. Para determinar si esa actuación constituye una negligencia será necesario valorar si se apartó de la lex artis y si provocó o agravó el daño sufrido por el paciente.
Entre los signos que no deben ignorarse y que indican que se está ante un aneurisma, destacan:
- Dolores de cabeza intensos y repentinos, descritos a menudo como «el peor de tu vida».
- Rigidez en el cuello o dolor ocular intenso detrás de un ojo.
- Visión borrosa, doble o caída del párpado.
- Debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo o la cara.
Los profesionales sanitarios deben utilizar los medios diagnósticos indicados conforme a la lex artis y a las circunstancias del paciente. Por ello, no solicitar las pruebas de imagen clínicamente indicadas ante una sospecha fundada de aneurisma podría constituir un retraso diagnóstico y generar responsabilidad si esa actuación ocasiona un daño al paciente.
¿Cuándo se considera negligencia médica en casos de aneurisma?
En el derecho sanitario, una negligencia médica no implica necesariamente que el resultado sea malo, sino que el proceso asistencial fue incorrecto.
Según la jurisprudencia consolidada, la responsabilidad nace cuando existe una acción u omisión culposa que causa un daño directo al paciente. La clave jurídica reside en el nexo causal: demostrar que, de haber actuado según la buena praxis médica, el daño se habría evitado o minorado de forma significativa.
Los supuestos más habituales de negligencia médica en aneurismas incluyen:
- Falta de información. Incumplir el deber de informar sobre los riesgos de no intervenir o de las posibles complicaciones.
- Error diagnóstico. No solicitar pruebas de imagen cuando la clínica lo indicaba con claridad.
- Defecto en el seguimiento. Abandonar el control de un aneurisma conocido que requería monitorización periódica según las guías clínicas.
La vía para exigir responsabilidad dependerá, entre otros factores, de dónde se haya prestado la asistencia. En la sanidad pública, la indemnización se reclama mediante el procedimiento de responsabilidad patrimonial frente a la Administración sanitaria competente. En la sanidad privada, la reclamación puede ejercitarse por la vía civil frente a los posibles responsables, dependiendo de las circunstancias del caso. La vía penal queda reservada para aquellos supuestos en los que los hechos puedan ser constitutivos de delito.
¿Cómo reclamar por un error médico en un aneurisma?
En una reclamación relacionada con un aneurisma, una de las cuestiones más importantes es reconstruir cómo evolucionó el paciente y qué decisiones médicas se tomaron en cada momento. No basta con demostrar que existía un aneurisma o que finalmente produjo consecuencias graves: es necesario analizar si la asistencia sanitaria se ajustó a la lex artis.
Para ello, conviene revisar especialmente:
- Los síntomas y antecedentes del paciente, así como las consultas realizadas antes del diagnóstico.
- Las pruebas diagnósticas, como TAC, angiografías o resonancias, y el momento en el que fueron solicitadas.
- El seguimiento del aneurisma, cuando este ya había sido detectado, para comprobar si los controles fueron adecuados.
- La actuación ante una urgencia, especialmente cuando existían síntomas compatibles con una posible rotura u otra complicación.
El paciente tiene derecho a acceder a su historia clínica y obtener copia de los datos que figuran en ella, de acuerdo con el artículo 18 de la Ley 41/2002, de autonomía del paciente. Esta documentación puede ser posteriormente examinada por un perito médico para determinar si existió una actuación contraria a la lex artis y su posible relación con el daño.
En los casos de retraso diagnóstico resulta especialmente importante determinar qué habría ocurrido si el aneurisma se hubiese detectado o tratado antes. Incluso cuando no pueda asegurarse que una actuación diferente hubiera evitado completamente el daño, puede valorarse la existencia de una pérdida de oportunidad si el paciente perdió posibilidades relevantes de recibir un tratamiento más temprano o de obtener un mejor resultado.
La vía de reclamación dependerá finalmente del tipo de asistencia recibida. Si se prestó en la sanidad pública, podrá iniciarse un procedimiento de responsabilidad patrimonial frente a la Administración sanitaria, cuya solicitud se regula específicamente en el artículo 67 de la Ley 39/2015. Si la asistencia tuvo lugar en la sanidad privada, podrá plantearse una reclamación por la vía civil frente a los posibles responsables, atendiendo a las circunstancias concretas del caso.
Plazos para reclamar una negligencia médica en aneurisma
El tiempo es un factor crítico en el derecho sanitario español. Por ejemplo, en la vía administrativa, para reclamar una responsabilidad patrimonial, el plazo es de un año desde que se produjo el hecho, se manifestó el daño o, en casos de secuelas permanentes, desde que estas quedan estabilizadas. La inactividad durante este tiempo provoca la prescripción del derecho a reclamar la indemnización, dejando al paciente sin posibilidad de protección.
Mientras tanto, en otras vías como la civil, los plazos pueden variar de forma considerable dependiendo de la naturaleza de la acción, situándose por lo general en los cinco años conforme al Código Civil. No obstante, dada la complejidad del derecho sanitario y los trámites procesales, lo mejor es acudir a especialistas jurídicos cuanto antes. La negligencia médica por aneurisma requiere una gestión jurídica rápida, precisa y centrada en recuperar la tranquilidad familiar tras el daño sufrido.
En Javaloyes Legal, podemos ayudarte a valorar tu situación y encontrar la mejor solución jurídica para proteger tu bienestar frente a las consecuencias de una negligencia médica por aneurisma. Comprendemos que enfrentar estas situaciones es un proceso difícil, pero no tienes por qué hacerlo solo. Nosotros estamos aquí para ofrecerte el respaldo profesional que necesitas para buscar la justicia que tu caso merece.
¿Dudas legales?
No afrontes tu problema solo. Reúnete con un abogado para analizar tu caso a fondo. Saldrás de la reunión con tus dudas resueltas, conociendo tus derechos y con un informe escrito detallando los pasos exactos que debes dar.




