¿Necesitas ayuda de un abogado?
Contacto con nosotros e infórmate sin compromiso. Te ayudaremos.
¿Qué es un despido improcedente?
Se considera un despido improcedente cuando la empresa decide dar por finalizado el contrato de trabajo sin cumplir correctamente con las exigencias que marca la ley. Esto ocurre, por ejemplo, cuando no se respetan los requisitos formales del despido, como la entrega de una carta de despido válida o el preaviso cuando es obligatorio. También puede darse si los motivos que se alegan no están suficientemente acreditados.
No basta con que la empresa argumente un motivo para justificar el despido, sino que debe poder acreditarlo conforme a la normativa laboral vigente.
En este sentido, el artículo 55 del Estatuto de los Trabajadores regula las exigencias formales del despido disciplinario, mientras que el artículo 56 del mismo texto legal establece qué ocurre cuando el despido se declara improcedente.
Calculadora de Indemnización por Despido
Calcula tu indemnización según la legislación laboral española vigente
Fechas del contrato
Para calcular tu antigüedad
Si tu contrato comenzó antes del 12 de febrero de 2012, parte de tu indemnización se calcula a 45 días/año (en lugar de 33). Esto puede suponer varios miles de euros más.
Salario y tipo de despido
Para calcular la indemnización
Calculando indemnización...
Aplicando Estatuto de los Trabajadores
¿Cuándo se considera improcedente un despido?
Tal como se ha explicado anteriormente, un despido es improcedente cuando la empresa no acredita la causa legal que lo justifica o no cumple correctamente con los requisitos que se exigen. En España, esta decisión depende de un juez cuando el trabajador lleva el caso a juicio. Esta situación puede producirse, por ejemplo, cuando:
- La empresa no entrega una carta de despido válida o lo suficientemente detallada.
- Los hechos o motivos alegados no se prueban adecuadamente.
- No se respetan los requisitos formales exigidos por la normativa laboral.
- La empresa opta directamente por reconocer la improcedencia para evitar un pleito.
En todos estos casos, el despido puede ser declarado improcedente, con independencia de si es disciplinario, objetivo o colectivo, si no se ajusta a la normativa laboral aplicable.
Indemnización por despido improcedente: cuánto corresponde
Este tipo de despido da derecho a una compensación económica que se calcula según la fecha en la que se firmó el contrato. A continuación, mostramos algunos ejemplos para un mayor entendimiento.
Contratos firmados a partir del 12 de febrero de 2012
Es el cálculo más sencillo, puesto que corresponden 33 días de sueldo por cada año trabajado. Si has trabajado menos de un año, la cantidad se prorratea por los meses que hayas estado en la empresa. No obstante, el total de la indemnización no puede superar las 24 mensualidades.
Contratos antiguos (firmados antes del 12 de febrero de 2012)
En esa fecha se produjo una reforma importante en la normativa laboral que modificó la forma de calcular la indemnización por despido. Por este motivo, en estos casos el cálculo se divide en dos tramos:
- Primer tramo (hasta el 11 de febrero de 2012): se calculan los 45 días de sueldo por año trabajado.
- Segundo tramo (desde el 12 de febrero de 2012 hasta el despido): se calculan los 33 días de sueldo por año trabajado.
- Al sumar ambos tramos, el total no puede superar las 42 mensualidades de sueldo.
El cálculo de la indemnización por despido improcedente es clave para saber el valor de un día de trabajo. Para obtener este dato, se toma como referencia el salario bruto anual del empleado (sumando tanto el sueldo base como las pagas extraordinarias) y se divide entre los 365 días del año. De esta forma se obtiene el salario diario, que posteriormente se multiplica por los días de indemnización que correspondan según la antigüedad en la empresa.
Una vez cuantificada esta compensación económica, es importante destacar que, por norma general, se encuentra exenta de tributar en el IRPF. Esta ventaja fiscal se aplica siempre y cuando la cantidad total no supere el límite de los 180 000 euros. De este modo, el trabajador solo tendrá que pagar impuestos por la cuantía económica que exceda de dicho tope, por lo que el resto de dinero quedará completamente libre de retenciones.
Plazo para reclamar un despido improcedente
Si no estás conforme con el despido o con la indemnización que te ofrecen, dispones de un plazo de 20 días hábiles para reclamar.
En el cómputo de estos días no se incluyen los sábados, los domingos ni los festivos. Además, en casos muy específicos, cuando el último día del plazo coincide con la víspera del acto de conciliación, el Tribunal Supremo ha admitido de forma excepcional la posibilidad de ampliar el plazo hasta el día 21.
- El primer paso es presentar la papeleta de conciliación ante el SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación), un trámite obligatorio donde lo que se pretende es llegar a un acuerdo con la empresa sin necesidad de acudir a juicio. En esta fase puede abrirse una negociación entre las partes para intentar resolver el conflicto.
- Si no se llega a un acuerdo, el siguiente paso es la vía judicial, donde será un juez quien determine si el despido es procedente o improcedente. Se valoran las pruebas aportadas por ambas partes y si el despido se ajusta a la normativa laboral vigente.
¿Readmisión o indemnización?
Tras un despido improcedente, la ley no otorga al trabajador la capacidad de elegir su futuro, sino que traslada esta responsabilidad a la empresa. El empleador dispone de un plazo de cinco días para decidir entre estas dos opciones:
- Abonar la indemnización. Es la alternativa más habitual en la práctica. La empresa prefiere pagar la compensación económica fijada por ley antes que retomar la relación laboral con el empleado.
- Readmitir al trabajador. La empresa reincorpora al empleado en su puesto de trabajo y con las mismas condiciones. En este caso, además, está obligada a pagarle los salarios que se quedaron sin cobrar desde el día del despido.
En el caso de que se tenga que readmitir al trabajador sí o sí, la única excepción es que la empresa haya cerrado definitivamente. Si esto ocurre, el juez sustituye la readmisión por el pago de la indemnización correspondiente y los salarios pendientes.
El despido improcedente puede generar una situación de gran incertidumbre para el trabajador. Sin embargo, la normativa laboral establece mecanismos para garantizar la protección, aunque es fundamental saber cómo actuar. En Javaloyes Legal entendemos que enfrentarse a una situación así va mucho más allá de un problema jurídico. Por eso, te ofrecemos un asesoramiento profesional para ayudarte a analizar tu caso y conocer tus opciones reales.
¿Dudas legales?
No afrontes tu problema solo. Reúnete con un abogado para analizar tu caso a fondo. Saldrás de la reunión con tus dudas resueltas, conociendo tus derechos y con un informe escrito detallando los pasos exactos que debes dar.




