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¿Qué es el síndrome subacromial y cómo afecta al hombro?
El síndrome subacromial aparece por la compresión de los tendones del manguito rotador y la bursa subacromial bajo el acromion. De ahí que genere inflamación e irritación en el espacio subacromial del hombro.
Además, afecta movimientos por encima de la cabeza, limitando acciones como alcanzar estanterías o cargar pesos. Por eso, en profesiones con gestos repetitivos, como la construcción o el trabajo administrativo elevado, el impacto es mayor.
El hombro pierde movilidad progresivamente, se notan limitaciones en actividades cotidianas y deriva en absentismo laboral prolongado. No es extraño que el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, en su artículo 193, reconozca contingencias como esta como comunes.
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Síntomas, fases y evolución de la patología
Por lo general, los síntomas iniciales del síndrome subacromial incluyen dolor nocturno y debilidad al elevar el brazo. Con estos, aparece la molestia al peinarse o abrocharse la camisa.
De acuerdo con los síntomas, se puede establecer la clasificación de la patología. Según el esquema de Neer, el síndrome divide la evolución en tres fases clave:
- Fase 1: aparición de edemas y hemorragias en tendones. En este caso, el dolor es agudo tras hacer un esfuerzo. Afecta en gran medida a jóvenes con sobrecarga.
- Fase 2: implica tendinosis y fibrosis, por lo que hay riesgos de roturas parciales por uso repetitivo. Esta fase es crónica en adultos.
- Fase 3: roturas completas del manguito rotador, lo que supone una pérdida funcional grave.
Ahora bien, la evolución del síndrome subacromial dependerá de si se aplica un tratamiento precoz o no. La inflamación inicial puede ceder con el reposo, pero sin tratamiento, la patología progresa a rigidez crónica, la misma que no se podrá revertir. Sin dejar de mencionar que, en fase avanzada, limita al paciente a tener empleos que exijan fuerza braquial.
¿Cuándo el síndrome subacromial puede derivar en incapacidad permanente?
Por un lado, el artículo 194 de la LGSS define la incapacidad como la reducción de rendimiento superior al 33 % en la profesión. Mientras tanto, el Real Decreto 1299/2006 considera la progresión del síndrome subacromial para valorar secuela y así determinar incapacidad permanente.
De acuerdo a lo anterior, la incapacidad surge desde que la patología impide realizar la profesión habitual de forma efectiva, que es común en fases avanzadas con rotura irreparable del manguito rotador. Si el dolor persiste pese a cirugía artroscópica o rehabilitación, el pronóstico laboral empeora.
Cuando se trata de oficios manuales, debe suponer una limitación del 50 % en abducción del hombro; basta para calificar como incapacidad laboral. Además, la duración de la baja tiene que ser mayor a 18 meses sin mostrar una mejoría. Por eso, se evalúa la permanencia y demás agravantes como la edad o comorbilidades.
Grados de incapacidad aplicables según la Seguridad Social
En el artículo 5 del Real Decreto 1851/2009 se regula la clasificación que da la Seguridad Social sobre la incapacidad permanente, pudiéndose identificar cuatro diferentes grados.
- Incapacidad permanente parcial: menos del 33 % de menoscabo. La indemnización es única de 24 mensualidades de base reguladora.
- Incapacidad permanente total: impide la profesión habitual, pero permite otras que ayuden al paciente a obtener su sustento. En este caso, la pensión es del 55 % de la base reguladora y sube al 75 % con la edad de jubilación.
- Incapacidad permanente absoluta: no permite que se haga ningún trabajo, por lo que es necesario que el paciente reciba una pensión del 100 % de la base reguladora.
- Gran incapacidad: necesita asistencia de otras personas, por lo que se suma un 80 % a la pensión completa o bien, se le otorga un subsidio de no haber cotizado lo suficiente.
¿Qué grado aplica en la incapacidad laboral por síndrome subacromial? Aunque todo depende de los síntomas y limitaciones, en la práctica predomina la total cuando son trabajadores manuales. Por otro lado, se otorga incapacidad absoluta si hay atrofia muscular severa.
Pruebas médicas y criterios del tribunal médico (INSS)
Cabe mencionar que el Instituto Nacional de la Seguridad Social basa su dictamen de incapacidad laboral por síndrome subacromial en pruebas objetivas. De allí la importancia de reunir cualquier documento que sirva para demostrar las limitaciones que se sufren, tales como:
- Ecografías y resonancia magnética confirman rotura del manguito rotador y la bursitis
- Radiografías detectan espolones óseos
- Electromiografía mide daño nervioso
El tribunal médico aplica los baremos del Real Decreto 888/2022 para puntuar el grado de incapacidad y, por ende, la pensión aplicable. Por ejemplo, un hombro con movilidad reducida al 50 % puntúa alto en la tabla del baremo. Con esto, es necesario que se emita un informe de un reumatólogo o traumatólogo que determine la limitación.
Procedimiento para solicitar la incapacidad y vías de reclamación
El proceso inicia con el agotamiento de la incapacidad temporal. De acuerdo con el artículo 169 de la LGSS, se exigen más de 545 días. En seguida, el INSS convoca al tribunal médico para que evalúe el caso y emita resolución que puede aprobar la incapacidad laboral por síndrome subacromial o denegarla. De ser esta última, el interesado podrá presentar reclamación previa en 30 días hábiles ante el INSS.
¿Qué pasa si no se dicta resolución? Luego de 135 días, se entenderá desestimada la solicitud y se abre la vía judicial, pudiendo presentar demanda ante el Juzgado de lo Social en el transcurso de 30 días después de que pasa el primer plazo. Todos los plazos de prescripción se encuentran tipificados en el artículo 71 de la Ley 36/2011, Reguladora de la Jurisdicción Social.
En juicio, se presenta pericia médica privada y testifical para demostrar que sí existe una incapacidad laboral por síndrome subacromial. Cabe mencionar que la sentencia es recurrible en suplicación ante el Tribunal Supremo de Justicia.
Con todo esto, es lógico que sientas miedo de no recibir una resolución satisfactoria para ti. Sin embargo, con Javaloyes Legal podrás tener aliados jurídicos que te guíen por el camino correcto para que la respuesta se adapte a tu realidad.
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